El domingo 20 de septiembre de 2026, un trabajador de la Cooperativa de Electrificación Rural de San Carlos, Coopelesca, retiró a un perezoso de un poste en Pital de San Carlos, Alajuela, Costa Rica, y lo lanzó al suelo desde unos 11 metros. El animal estaba cerca de un transformador. Al día siguiente, el video circuló y la cooperativa publicó su comunicado. La escena abrió una pregunta: cómo se protege la fauna dentro de una infraestructura eléctrica.
Qué pasó con el perezoso en Pital de San Carlos
El video circuló en redes sociales y mostró el momento en que el trabajador desprendió al perezoso del tendido eléctrico. Según Teletica, la maniobra buscaba evitar que el animal entrara en contacto con un transformador. La caída ocurrió desde una altura considerable y generó reacciones divididas entre quienes vieron la grabación.
El lunes 21 de septiembre, Coopelesca reconoció que el procedimiento utilizado no garantizó el bienestar ni la seguridad del animal. En un comunicado citado por Diario Extra, la cooperativa dijo que la extracción evidenció un manejo inadecuado y anunció que reforzaría la capacitación, la sensibilización y los protocolos para su personal de campo y sus contratistas.
Laura Leitón Morera, del Departamento de Gestión Social y Ambiental de Coopelesca, explicó que un animal silvestre puede defenderse por instinto cuando se siente amenazado. También señaló que la persona que interviene puede estar a una altura importante. Para ella, una buena práctica debe cuidar al animal y a quienes participan en el rescate, hasta que ambos lleguen con seguridad al suelo.
Coopelesca aseguró que el perezoso estaba en buenas condiciones y que no necesitó atención veterinaria. La cooperativa anunció una investigación interna y dijo que la situación sería atendida conforme a sus mecanismos correspondientes. La Asociación Preservacionista de Flora y Fauna Silvestre, Apreflofas, señaló que por las circunstancias observadas podría haber sufrido una electrocución, según Delfino. Ninguna de las fuentes revisadas informa de un examen del animal.
La caída y el debate veterinario
El Colegio de Veterinarios cuestionó la maniobra por el riesgo de lesiones graves. Su presidenta, Silvia Coto, afirmó que una caída desde unos 11 metros podía comprometer la vida del animal y calificó la actuación como innecesaria. También recordó que el perezoso forma parte de la fauna silvestre protegida y que su manejo corresponde a las autoridades competentes.
Según lo reportado por La Nación, Coto indicó que, ante un animal en infraestructura eléctrica, debía coordinarse con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación, con autoridades de rescate o con el Servicio Nacional de Salud Animal. Esa coordinación importa porque un poste puede ser parte del trabajo cotidiano de una empresa y, al mismo tiempo, un lugar peligroso para una especie silvestre.
El trabajador que aparece en el video no tiene nombre en las fuentes revisadas. Mantenerlo así permite hablar del procedimiento y de las responsabilidades institucionales sin convertir una persona en el centro de una historia que también involucra protocolos, capacitación, riesgos laborales y una vida que no puede explicar lo que ocurrió.
Qué significa la cifra de 25.103 animales
Una semana después del caso, CRHoy retomó los datos del Ministerio de Ambiente y Energía, Minae, sobre electrocuciones en tendidos eléctricos. Entre 2019 y 2023, las empresas reportaron 25.103 animales electrocutados: 6.281 en 2019-2020, 6.028 en 2020-2021, 6.532 en 2021-2022 y 6.262 en 2022-2023.
Esos reportes describen un problema distinto del incidente de Pital. En este caso consta una caída durante una extracción desde el tendido eléctrico, mientras que la cifra del Minae reúne electrocuciones reportadas por empresas en distintos lugares y periodos. Una electrocución puede dejar a un animal herido o causarle la muerte, según el caso.
La Guía para la prevención y mitigación de la electrocución de la fauna silvestre, oficializada por el Decreto Ejecutivo 44329-MINAE, advierte que su primer conteo, de junio de 2018 a junio de 2019, estaba subestimado. Para explicar ese conteo, menciona la falta de búsqueda continua de cadáveres, los animales heridos que mueren lejos de los cables y los cuerpos que pueden desaparecer por acción de carroñeros. A mi parecer, esas dificultades también pueden afectar otros registros, aunque la advertencia de la guía se refiere de forma explícita a su primer conteo.
El decreto fue firmado el 15 de diciembre de 2023 y publicado el 15 de enero de 2024. Su artículo 5 pide a las empresas de generación, transmisión y distribución eléctrica reportar cada año las víctimas de electrocución por especie, causa, fecha y lugar. Reportar convierte un incidente disperso en información que puede orientar decisiones, aunque el registro dependa de lo que las empresas logran identificar y recibir.
La red eléctrica también es hábitat de paso
Para muchos animales que se desplazan por las copas, un cable puede parecer una rama o un puente entre árboles. Esa relación ayuda a explicar por qué el tendido eléctrico aparece en la vida cotidiana de la fauna. Un perezoso puede alcanzar una línea desde la vegetación cercana, quedar expuesto a un transformador o necesitar una intervención humana en un sitio construido para transportar electricidad.
La guía del Minae señala que los perezosos de dos dedos están entre los animales que más reciben los centros de rescate. CRHoy también reportó que figuran entre las especies afectadas con mayor frecuencia por electrocuciones. Cada dato pertenece a una escala distinta, pero juntos muestran cómo una red pensada para sostener un servicio puede convertirse en una ruta riesgosa para los animales.
La prevención ocurre antes de que alguien tenga que subir a un poste. La estrategia nacional descrita por The Tico Times incluye aislar cables y transformadores, instalar cubiertas protectoras, podar ramas que acercan a los animales a las líneas, colocar dispositivos anti-escalamiento y construir pasos aéreos de fauna. Cada medida depende del lugar, la especie y la forma en que funciona la red.
Qué debería poder explicar una empresa
En este caso, Coopelesca dijo que cuenta con protocolos específicos para atender fauna silvestre y que los comunica mediante capacitaciones. Después del video, anunció que reforzaría su aplicación con personal propio y contratistas. La pregunta pública queda en ese punto concreto: cómo se traduce una política ambiental en una decisión tomada a varios metros del suelo, bajo presión y con un animal en peligro.
Una explicación responsable tendría que separar tres momentos. Primero, cómo se previenen los encuentros peligrosos mediante diseño, mantenimiento y monitoreo. Segundo, quién coordina cuando un animal aparece en la red. Tercero, cómo se revisa una actuación después de que algo sale mal. Contar esos pasos ayuda a que una empresa hable de seguridad y ambiente con hechos verificables, sin usar el sufrimiento de un animal como decoración reputacional.
La escena del perezoso dolió porque se ve completa en pocos segundos: un poste, una persona, un cuerpo pequeño y una caída. La infraestructura tarda más en aparecer. Está en los cables, los transformadores, las reglas, las capacitaciones, los registros y las decisiones de mantenimiento. La comunicación pública tiene la tarea de llevar la mirada desde el video hasta ese sistema, donde también se decide la prevención.
Los caminos que deja una imagen
As We May Think es un ensayo que Vannevar Bush publicó en 1945, cuando dirigía la Oficina de Investigación Científica y Desarrollo de Estados Unidos. Bush imaginó una herramienta llamada memex, un escritorio donde una persona pudiera guardar sus libros y registros y unirlos con caminos para volver a encontrarlos. Escribió que las ideas de Mendel sobre genética se perdieron durante una generación porque su publicación no llegó a quienes podían entenderla y desarrollarla. Ahí está lo que me sirve para mirar este video: una información puede existir y aun así quedar lejos de la persona que necesita encontrarla.
Yo también estoy usando la imagen del perezoso para abrir una historia. Por eso me importa preguntarme qué le hago a esa vida cuando la convierto en material. Me pregunto si puedo contar la caída sin dejar al animal atrapado en el momento que conmueve. El camino tiene que llevar hasta lo que se sabe, lo que sigue abierto y las decisiones que podrían evitar otra caída o una electrocución. Yo leo a Bush como una invitación a dejar visibles esos vínculos.