En 2025, PayPal abrió una vacante de Head of CEO Content para acompañar la voz de su CEO, Alex Chriss. Gonzalo Piñeros, General Manager de Shift Colombia, lo leyó como la señal de algo que ve todos los días: las redes del CEO funcionan como un canal de distribución, y la influencia corporativa se construye con voz propia antes de que llegue una crisis.
Publicado originalmente por Gonzalo Piñeros, General Manager de Shift Colombia, en LinkedIn el 15 de mayo de 2026. El texto se reproduce completo.
Algunos aún no creen que las redes del CEO también son un canal de distribución.
El año pasado, cuando se conoció que PayPal buscaba un perfil de contenido para acompañar la voz de su CEO, muchos saltaron por el salario y lo leyeron como otra apuesta por ‘marca personal’.
Ahí había una señal más grande de una tendencia que vemos todos los días en LinkedIn.
Una cuenta personal puede mover más conversación que una cuenta o una pauta institucional.
Análisis hablan incluso de hasta 8 veces más interacción frente a cuentas corporativas.
Y yo he aprendido en este camino que la voz del CEO no tiene que sonar igual a la empresa, pero sí caminar en la misma dirección.
La compañía habla de productos, mercados y resultados.
El líder habla de visión, criterio y decisiones.
También he aprendido que esto no se resuelve con un post bonito cada tanto.
Necesita un motor de contenido que conecte LinkedIn, entrevistas, eventos, conversaciones internas, PR y momentos clave.
Y sobre todo necesita aliados que no solo pulan palabras.
Personas capaces de hacer preguntas incómodas, ordenar ideas y ayudar a convertir pensamiento en influencia corporativa real.
Esa influencia corporativa digital se construye con voz propia, criterio y presencia estratégica.
Incluso antes de que llegue la crisis.
¿Qué buscaba PayPal con un Head of CEO Content?
La vacante circuló en LinkedIn en agosto de 2025 y abrió una discusión entre escritores ejecutivos, que la leyeron como una apuesta de la compañía por la marca de su CEO, según Morgan Snyder. Muchos, recuerda Gonzalo Piñeros, se quedaron en el salario. Para él la señal era otra: la cuenta personal del líder puede mover más conversación que la cuenta o la pauta de la empresa.
En la práctica, su lectura separa dos voces que caminan en la misma dirección. La compañía habla de productos, mercados y resultados; el líder habla de visión, criterio y decisiones. Sostener esa segunda voz exige un motor que conecte LinkedIn, entrevistas, eventos, conversaciones internas y relaciones públicas.