Relaciones Públicas pasó de redactar el comunicado a redactar la estrategia.
Durante décadas, el área de comunicación fue “los que mandan el press release”. El equipo que se enteraba de la decisión cuando ya estaba tomada.
Esta semana el Wall Street Journal le puso título a un cambio que veníamos viendo desde adentro: The Revenge of the Publicists. Los jefes de comunicación ya no están en el margen. Hoy ganan millones, influyen en estrategia de producto y reportan directo al CEO.
No es vanidad corporativa. Es matemática:
1. El término “storyteller” en vacantes de LinkedIn se duplicó en un año. Empresas que fusionan blog, social, podcast, influencers y prensa en un solo equipo de narrativa.
2. El thought leadership bien ejecutado de un CEO puede mover, en promedio, $367 millones en valor para los accionistas. La voz del líder dejó de ser un “nice to have” para volverse una palanca de negocio.
3. En un mundo saturado de contenido generado por IA, lo único que no se puede automatizar es el criterio sobre qué decir, cuándo y con qué reputación detrás. Eso siempre fue el oficio de PR.
El punto de fondo: la reputación dejó de ser un departamento. Se volvió infraestructura.
Y acá viene lo incómodo para Latinoamérica. En buena parte de la región todavía tratamos comunicación como centro de costo, como soporte de marketing, como el último ítem del presupuesto. Mientras tanto, afuera, el Chief Communications Officer ya está sentado al lado del CFO decidiendo hacia dónde va la empresa.
Esa brecha no es un problema. Es la oportunidad más grande de la década para quien la entienda primero.
La pregunta no es si tu empresa necesita comunicación. Es si la tienes en la mesa donde se toman las decisiones —o todavía esperando afuera a que la llamen para “vestir” lo que ya decidieron otros.
¿Dónde está sentado tu equipo de comunicación hoy?
Publicación de Rodrigo Castro. Referencia: The Revenge of the Publicists — The Wall Street Journal.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el jefe de comunicación ahora reporta directo al CEO?
Porque la reputación se convirtió en infraestructura del negocio y no en un simple departamento de soporte. El Wall Street Journal documentó en "The Revenge of the Publicists" cómo los jefes de comunicación dejaron el margen para influir en estrategia de producto, ganar millones y sentarse junto al CEO decidiendo hacia dónde va la empresa.
¿Cuánto valor puede generar el thought leadership de un CEO?
El thought leadership bien ejecutado de un CEO puede mover, en promedio, 367 millones de dólares en valor para los accionistas, según los datos que cita Rodrigo Castro. Por eso la voz del líder dejó de ser un "nice to have" y pasó a funcionar como una palanca directa de negocio y de reputación corporativa.
¿Qué es un Chief Communications Officer y por qué importa hoy?
Es el máximo responsable de comunicación de una empresa. Su relevancia creció porque hoy participa en decisiones de negocio: afuera de Latinoamérica ya se sienta al lado del CFO definiendo el rumbo de la compañía. La comunicación pasó de redactar el comunicado a redactar la estrategia, integrando prensa, social, podcast e influencers.
¿Por qué en Latinoamérica se trata la comunicación como centro de costo?
En buena parte de la región la comunicación todavía se trata como soporte de marketing y como el último ítem del presupuesto. Rodrigo Castro señala que esa brecha frente a los mercados donde la reputación ya es infraestructura representa la oportunidad más grande de la década para las empresas que la entiendan primero.
¿La inteligencia artificial reemplaza el trabajo de relaciones públicas?
No lo reemplaza. En un mundo saturado de contenido generado por IA, lo único que no se puede automatizar es el criterio sobre qué decir, cuándo y con qué reputación detrás. Ese criterio estratégico siempre fue el oficio de las relaciones públicas y hoy define quién tiene un lugar en la mesa de decisiones.
¿Cómo saber si tu equipo de comunicación está en la mesa de decisiones?
La señal clave es cuándo se entera de las decisiones: un equipo estratégico participa mientras se define el rumbo, no cuando ya se decidió y solo debe "vestir" el anuncio. Rodrigo Castro, desde Shift Latam, plantea que ubicar la comunicación en la mesa donde se toman las decisiones es lo que separa a la reputación como palanca de negocio.